Si amas de verdad aceptas

Si amas de verdad no tienes la necesidad de cambiar a nadie porque el amor acepta y respeta a los seres como son.

No te ama el que te busca para complacer sus necesidades o pretende que veas la vida a su manera, sin respetar tu manera de ser con tus cosas buenas y las no tanto. Quien te ama de verdad simplemente te acepta como eres y busca crecer juntos, acompañándose en el camino sin manipular, controlar ni juzgar. Simplemente te deja ser como eres.

Eso no quiere decir que no te puedan decir las cosas cuando te equivocas, es más, los que te quieren de verdad te lo dicen pero sin juicios ni reproches.

Lamentablemente esto ocurre con todo tipo de relaciones: Familia, amigos, compañeros de trabajo, parejas que quieren que seas de tal forma para ser merecedores de su ¿Amor? El verdadero amor no tiene límites, solo desea tu felicidad sin esperar nada a cambio.

Es un gran reto personal y nada fácil en esta sociedad de intereses, aceptarse y amarse a uno mismo tal y como somos a pesar de los rechazos y juicios de algunas personas. Pero dejarme deciros que es la clave para no perder el rumbo de nuestra existencia. Es nuestra vida y tenemos derecho de vivir la a nuestra manera, reconociendo lo que tenemos que mejorar y valorando nuestras cosas buenas.

Es una declaración de amor y aceptación hacía nosotros mismos como nadie más nos puede proporcionar.

Las situaciones complicadas nos obligan y ayudan a hacer cambios en nuestra vida, requiriéndonos el autoconocimiento para así sacar lo mejor de nosotros mismos y poder mejorar. Si todo fuera perfecto no podríamos desarrollar nuestros valores,talentos y capacidades, ni creceríamos como personas. ¿Qué sentido tendría la vida entonces?

Las situaciones de aflicción y las gratificantes suman el conjunto de lo que somos en la actualidad, por lo tanto son más que necesarias. Agradecer esas experiencias es primordial reconociendo que son parte de nuestro crecimiento. 

Por más maldad que haya en el mundo, aunque parezca muchas veces que es la que gana, es el amor la fuerza más valerosa y potente que existe. Capaz de eliminar cualquier muro, obstáculo u impedimento que haya y capaz de transformar todo.

Nada como alejarse del amor para considerar que la vida no tiene sentido. Hay que sentirlo sin esperar nada a cambio. Es duro y difícil de asumir que no somos a veces aceptados y correspondidos, pero es la única manera de saber quién nos ama de verdad, quién estará con nosotros en lo bueno y lo nefasto. En los triunfos y en las derrotas.

Al descubrir que no nos aman debemos dejar ir ya que el amor no es una obligación. Se siente o no. Esto no quiere decir que no tengamos que pasar un periodo de duelo. Es más, es hasta necesario para asumir ese desamor o desengaño. Una vez admitido y pasado el trance hay que remontar mirando a nuestro alrededor, para sonreír a los que nos quieren y apoyan a la vez que podremos reconocer a las nuevas personas, que van a aparecer en nuestra vida llenando el hueco dejado, por el ser que ha cumplido su función en nuestra vida.

Aunque cueste creerlo ese tipo de personas que nos causan dolor y desengaño llegan en modo de maestros, para enseñarnos lo que no tenemos que hacer con el prójimo, para saber lo que siente alguien en esa situación, comprender y para mediante el dolor del rechazo, en vez de optar por alargar el sufrimiento que acabará por hundirnos, crecer y sacar lo bueno que te ha enseñado esa relación. Una vez en la tranquilidad comprobaremos que es mucho. Son pactos por puro amor. A veces las almas escogen sufrir porque otro ser le pide ayuda para su evolución. Sólo alguien que te ama mucho aceptaría esa petición. Al comprender eso, se refuerza todavía más nuestra esencia y sacamos lo mejor de nosotros.

Esto se podrá dar sino nos dejamos llevar por los sentimientos negativos, que esa situación en concreto nos produce.

No podemos cambiar a nadie, insistir en estar con alguien que no nos acepta, ni adelantar el proceso evolutivo de nadie. Seres que no son conscientes del dolor que producen con sus actuaciones y palabras porque su ego no les deja ver más allá de sus narices. Son egoístas.

Nunca hay que esperar nada de nadie por lo que cuando no se sienta correspondencia y aceptación, hay que asumir lo que es evidente pasar página y seguir adelante le pese a quién le pese. Aferrarse es sufrir innecesariamente. Y siempre, en el otro lado de la balanza están esas otras personas que si te aceptan de verdad como eres. Apoyarse en ellas es reforzar la manera de ser (personalidad) y de amar.

Cada uno hace lo que puede en cada momento. Ni más ni menos. Cada cual tiene su propia conciencia y nadie más que nosotros mismos, podemos analizar, cambiar los aspectos negativos y potenciar los eficientes y verdaderos.

Todas las personas  que aparecen en nuestra vida lo hacen por una razón. Cumplir ese rol ya pactado entre almas desde tiempos que ni recordamos. Si no nos quedamos en el dolor de las malas experiencias podremos darnos cuenta de que su cometido era primordial para aprender lecciones imprescindibles para nosotros y que aunque parezca una locura, todo es para mejor.

El amor es el mayor ejemplo de libertad. Atesoremos en nuestro corazón los momentos bonitos y agradezcamos todos, hasta los que no lo son tanto.

En conjunto suman lo que se es en el presente y si somos capaces de sincerarnos con nosotros mismos, reconoceremos que todos son precisos para nuestra evolución en la ruta de la vida; que lleva como mayor asignatura aprender amar sin más. Por el placer de hacerlo. Y que placer!

Cada día es una oportunidad para mejorar, para ser felices, para aceptar a los demás como son y amar sin expectativas. Todo lo demás.. no es Amor.

Las personas que nos aceptan y aman están a nuestro lado sin distancias siempre. Es una unión de almas que nada ni nadie puede separar.

Gracias!!

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